Cuidando la genética se logra potenciar
las verdaderas cualidades de un ovejero alemán. La utilización
de reproductores valiosos y de hembras de alta calidad con pedigrí
de lujo no nos aseguran un campeón (lo cual es una posibilidad), lo
que si nos aseguran es un ovejero alemán que responde estrictamente
al estándar de la raza, con una estructura y un carater equilibrado
desde sus más lejanos ancestros.